Ya casi había olvidado que Sergio Batista solo era el entrenador ‘provisional’ de la selección de Argentina, a pesar de que lleva en ese cargo desde poco después de la eliminación de la albiceleste en el Mundial 2010. Pero una noticia que he leído por Internet me ha recordado que todavía la AFA tenía que designar oficialmente quién es su entrenador. ¿A qué esperan? Todo ello me ha recordado también que desde hace años ‘flipo’ con ese país.
Su amor por el fútbol es tan grande que son capaces de perdonar cualquier cosa. Como una mujer que está tan prendada de su amor que le perdona malas palabras, desaires y hasta infidelidades. Se pasa por alto que la selección lleve tres meses sin entrenador permanente, se tolera que los hinchas se apoderen de los clubs, que los dirigentes hagan negocio con jugadores de apenas 18 años, que Grondona lleve siglos apoltronado en el cargo de presidente de la AFA… ¡Si todavía hasta juegan en torneos cortos!
Se perdonó, de hecho, que la Federación utilizase a Maradona como cortina de humo por si las cosas iban mal dadas en el Mundial. La jugada era segura. Por un lado, buena parte de la afición idolatra a Maradona hasta el punto de verle capaz de hacer jugar a un equipo como él mismo lo hacía (algo imposible) e incluso hubo quien le aclamó tras el 4-0 frente a Alemania. Por el otro, si Argentina hubiese ganado (algo posible con Messi en el once) Grondona podría haberse apuntado el tanto con un ‘yo elegí a Diego’.
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Jose ¡cuánta verdad en tus palabras! Somos un país muy particular, en donde corruptos, incapaces, soberbios e ignorantes gobiernan a sus anchas, hacen y deshacen, transan, roban… Grondona está en el poder desde el 78′, la AFA es una especie de dictadura cuya principal actividad es extorsionar a los clubes, tenerlos agarrado de los cojones a través de préstamos de dinero, para luego recibir en una eventual elección apoyo. Los clubes mal administran (roban) y luego necesitados de pasta, recurren al ‘jefe’, que una vez que necesita votos levanta el teléfono y dice: ‘te acordás de que me debés un favor’. Fijate lo astuto que será don Julio, que sin saber inglés es el vicepresidente de la FIFA, uno de los organismos más importantes del mundo.
La jugada del mundial es tal cual la describís. Julio, pasase lo que pasase, salía indenme, libre de todo pecado y sin mancha alguna. Si Mascherano llegaba a levantar la Copa, iba a ser el primero en aparecer en la foto. Él había confiado y puesto a Diego allí. Y si todo terminaba como el sentido común indicaba, los culpables serían los hinchas, quienes lo pidieron y creyeron que con su sola aura repetiría la hazaña del 86.
Y lo más grave de todo es que después de la eliminación, hubo gente que salió a bancarlo; según se dice, gente pagada por actual gobierno que, por si no sabías, es socio en muchos negocios de Grondona. Así nos va, así estamos, Jose, añorando épocas pasadas y contando cada año que transcurre sin éxitos. El último (serio) fue la Copa América del 93, con Basile (las olimpiadas no merecen mi respeto).
Lo de los torneos cortos fue en su momento una ‘jugada’ que, entre otras cosas, tuvo como intención federalizar el fútbol argentino. Si te fijás es el único torneo del mundo que casi todos los años hay un campeón diferente. Estudiantes, Vélez, Lanús, Banfield… El formato hizo que los equipos ‘chicos’ acortaran la brecha y ya no es todo patrimonio de Boca y River, de hecho estos clubes en los últimos años no figuran.
Está claro que el fútbol argentino sigue siendo tan importante por la pasión que sigue despertando entre la gente. A los argentinos les gusta tanto ese deporte que los sostienen aun sabiendo de las mentiras que le rodean. De todos modos es muy peligroso. Si la gente algún día se cansa, están muertos…